Nos encontramos en tiempos donde muchas empresas han interrumpido su cadena de valor debido a la pandemia. Gracias al teletrabajo, el acceso de forma externa a datos o a máquinas hace necesario contar con soluciones que resguarden la continuidad operativa de los equipos.

Hoy en día es necesario contar con una estrategia de gestión de crisis que abarque incluso, la anticipación a eventos probables, como la fluctuación del voltaje de la energía, y la protección de aquellas unidades de los que dependen los procesos productivos y los costos operacionales.

Esto nos lleva a hablar de los estabilizadores de voltaje, dispositivos especialmente diseñados para proteger a la maquinaria y equipos eléctricos, de los cambios abruptos en la corriente. Gracias a su uso, se garantiza que estos trabajen siempre con un flujo energético estable de calidad.

BURON, empresa chilena con más de 40 años en el mercado, se ha especializado en ofrecer productos de calidad inigualable como reguladores de voltaje, supresores de transientes y atenuadores de armónicos, entre otros. “Hoy más que nunca es importante el poder contar con dispositivos que protejan los activos de las empresas. En BURON nos hemos especializado en diseñar y fabricar estabilizadores de voltaje para diferentes aplicaciones del mercado, hablamos del sector bancario, médico, transporte, construcción e imprenta, entre otros. Así que sabemos de primera mano, cómo este tipo de protecciones pueden representar el mejor de los seguros ante situaciones imprevistas, como un corte eléctrico o un cambio en la calidad de energía”, explicó Daniel Burón, Gerente de Operaciones de BURON.

El uso de estabilizadores de voltaje puede incidir directamente, y a corto plazo, en el buen funcionamiento de equipos médicos, o de la maquinaria responsable de las cadenas de frío de medicamentos y alimentos, entre otros. Además, representan un ahorro inmediato, evitando así la reposición constante de productos averiados para las empresas.